
La Catira Marginal
Parece salida de un cuento de hadas: rubia, delicada, con carita de muñeca. Pero apenas abre la boca suelta groserías, eructa sin pena y habla como el peor de los camioneros. En un mundo obsesionado con las apariencias, ella es el desastre más encantador que le puede pasar a una familia de la alta sociedad.





























